En los últimos 20 años el tatuaje ha evolucionado de una manera sorprendente en todos sus aspectos, existen diferentes tipos de maquinas con diferentes funciones y modos de trabajo, los pigmentos han sido mejorados de escamas gruesas a pigmentos más finos y fáciles de utilizar se han creado variedad de grips en diversos materiales y formas, la diversidad de agujas y configuraciones de agrupaciones y así con todos los demás equipos utilizados para la realización del arte.
En cuanto a la higiene y la asepsia ha habido innumerables mejoras y formación para la prevención de enfermedades transmitidas por fluidos corporales.
Las técnicas han sido mejoradas y se han combinado con otras expresiones artísticas integrándose para lograr mejores resultados finales, gran variedad de diseños y estilos.
Partiendo de la base del cambio, debemos dejar de un lado todos los paradigmas infundados en nosotros y comenzar a cuestionar y explorar todos nuestros instrumentos de trabajo, preguntarnos cosas como: ¿será posible realizar sombras con una 3rL? ¿Es una obligación usar mis agujas rL para líneas o puedo también usar las magnum para esto? ¿a juro debo usar los colores en orden específicos para no manchar o mezclar?, bien se puede decir que no obligatoriamente deben hacerse las cosas así.
Lo primero que me gustaría cambiar y aprovechando las interrogantes es que podemos ver nuestras agrupaciones como pinceles de diferentes tamaños con los que podemos trabajar y desplazarnos por toda la pieza que estemos trabajando, siendo esto una constante y teniendo en cuenta el tipo de máquina que usemos, la flexibilidad nos permite alcanzar y lograr cosas que simplemente siendo rígidos nunca podríamos lograr.
Un TATUAJE es una modificación del color de la piel en el que se crea un dibujo, una figura, un texto y se plasma con agujas que inyectan tinta o algún otro pigmento bajo la epidermis de una persona.
Los nervios llegan hasta la epidermis y estos son culpables de que un tatuaje duela, la aguja ¨rompe¨ la epidermis, la tinta se asienta en la capa de la dermis, situada bajo la epidermis.
La epidermis es la capa externa de la piel que renueva constantemente sus células. Sin embargo, el metabolismo de la dermis no implica este tipo de renovación celular y por lo tanto, la tinta no se elimina.
La tinta se deposita justo donde está la melanina (sustancia que le da color a nuestra piel), se aloja en una célula llamada macrófagos cuya función es precisamente la de absorber el material extraño al organismo.
